1/3/14

Como un arqueólogo digital, excavo entre mis contactos hasta alcanzarte en el estrato más profundo de mi whatsapp, y te encuentro, junto a un viejo horno eléctrico abandonado en una esquina de tu barrio, sobre un charco de orines:  ardiente lluvia dorada no consumada.

Cuánto quisiera reflejarme contigo en cada uno de los cinco espejos de tu salón.

No hay comentarios: