22/4/14

En el cielo de las vajillas rotas
Una libélula se posó sobre una espiga.
La libélula batió fuertemente sus alas,
Tan fuerte que se rompieron, y dolió.
La espiga cimbreó
Y derramó su trigo sobre la libélula.
La libélula susurró:
Te quiero.
(Yo también te quiero).


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